Por Vector Renewables en Martes, 26 Abril 2022
Categoría: Trends

Agrovoltaica, las ventajas de unir renovables y cultivos

Aunque el concepto apareció por primera vez en el año 1981, hemos necesitado varias décadas para acuñar la palabra ‘agrovoltaica’ y darnos cuenta de sus múltiples beneficios. 

La agrovoltaica consiste principalmente en combinar la producción agrícola y la generación de energía renovable, o lo que es lo mismo: que los paneles solares convivan con los cultivos en la misma superficie. Esto se realiza mediante sistemas de soportes fijos que se elevan unos cinco metros por encima del terreno, facilitando el acceso de maquinaria agrícola cuando sea necesario, aunque hay otro tipo de instalaciones como los invernaderos solares o los módulos fotovoltaicos desplegados entre las hileras de cultivo.

 

¿Qué beneficios tiene la agrovoltaica?

1. Permite aprovechar al máximo la energía solar. Según un estudio publicado recientemente, las tres principales cubiertas del suelo en las que existe un mayor potencial para la producción de energía solar fotovoltaica son: las tierras de cultivo, los pastizales y los humedales. El mismo estudio señala además que, si dedicáramos solo un 1 % de los terrenos cultivables a la producción de electricidad solar, ya sería suficiente para compensar la demanda mundial de energía.

 

2. Mejora en determinados cultivos. Aunque no todos los cultivos tienen las mismas necesidades climáticas, los módulos agrovoltaicos pueden actuar como barrera frente la radiación solar excesiva, el calor, la sequía o las fuertes precipitaciones. En temporadas muy calurosas o de fuertes lluvias, esto supone una protección muy necesaria para los cultivos, ya que crecen sin verse afectados por los cambios estacionales. Además, la propia sombra que generan hace que el terreno mantenga por más tiempo la humedad y con ello el nivel de agua óptimo para las plantas.

 

3. Mayor rendimiento de la instalación solar. Las placas solares fotovoltaicas producen energía debido a la luminosidad que reciben, y no gracias al calor. De hecho, este puede afectar de forma negativa al rendimiento de una instalación solar y reducir su eficiencia en un porcentaje bastante alto. El hecho de contar con cultivos bajo los paneles fotovoltaicos reduce la temperatura de estos, mientras evita que disminuya su rendimiento. 

 

4. Aumenta la productividad del terreno. Cultivar y producir energía renovable al mismo tiempo permite al propietario que sus beneficios crezcan, algo que cada vez tendrá más relevancia teniendo en cuenta el crecimiento de la energía solar fotovoltaica en el mundo. Según datos de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), durante 2021 la capacidad mundial de generación fotovoltaica aumentó un 19 % respecto al año anterior, alcanzando los 843 086 MW de capacidad total acumulada en todo el mundo.

 

5. Genera un impacto positivo en el entorno. La agrovoltaica posibilita la generación de electricidad y potencia un mayor desarrollo de las zonas rurales. Pero no solo eso, esta tendencia cada vez más extendida favorece el enriquecimiento de la zona gracias a la actividad económica que se crea a su alrededor (accesos, construcción, reparación, etc.), y ayuda a la conservación y mejora del ecosistema. 

 

La potencia agrovoltaica instalada a nivel mundial ha crecido enormemente en los últimos años y cada vez son más los países que se unen a esta tendencia. En 2012 tan solo había instalados 5 MW de agrovoltaica en todo el mundo, mientras que en 2020 la capacidad ya superaba los 2,9 GW. 

En la actualidad, cada día conocemos más proyectos de agrovoltaica en países como Alemania, Italia, Estados Unidos o Japón. Con ellos una vez más se demuestra que no solo es posible la convivencia de las energías renovables y la agricultura, sino que resulta muy beneficiosa para ambos sectores.

¿Para ti cuál es la mayor oportunidad de este tipo de tecnología? Si tienes sugerencias o aportes, puedes escribirnos a Comunicación.

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